Pedaleando entre molinos de viento

Una de las mejores formas para conocer el patrimonio natural de un municipio es el cicloturismo, ya que permite comprender de una forma lúdica su cultura e historia, además de disfrutar del paisaje. El otoño es una buena época para practicar esta actividad en la comarca de la Marina Alta alicantina, dada la benignidad de su clima mediterráneo y lejos ya de los calores estivales. El área de Medio Ambiente de la Diputación de Alicante recoge en la publicación “Senderos en Bici”, varias opciones para disfrutar de la naturaleza de la Costa Blanca.

Una de las rutas elegidas es la que transcurre por los campos de Teulada-Moraira y Benissa. Se trata de un recorrido corto, pensado para los que no realizan cicloturismo de forma habitual o para los que se inician. El mayor aliciente de este sendero es que discurre entre restos de los numerosos pozos existentes en esta zona que antaño se usaban para sacar agua con la energía producida por molinos de viento. También se conservan algunas de estas infraestructuras eólicas en las poblaciones vecinas de Jávea, Llíber, Jesús Pobre, Gata y Pedreguer.

La senda elegida parte desde una rotonda que se encuentra a la entrada de Teulada. En ella se observa un monolito con una fuente y una escultura que representa la pesca y la vid, ambos productos típicos de Teulada-Moraira. Este monumento es una copia de otro que hay en la ciudad alemana de Heiligkreuzsteinach, con la que está hermanada. Se continúa por la avenida hasta llegar al Camí del Pas. A partir de aquí, ya empiezan a aparecer las viñas, con cuyas uvas se hace el prestigioso y reconocido moscatel de Teulada-Moraira, además de casas de campo y villas de lujo diseminadas por las colinas de los alrededores. Así, entre campos de cultivo y pinos transcurre el camino hasta llegar a la Font de L´Horta, un pequeño parque con árboles y una fuente con varios caños de agua. Según se avanza, el cicloturista va encontrando restos abandonados, ya oxidados, de las viejas molinetas y molinos de viento. Al final del llamado Camí del Boticario se pasa por otro pozo de agua llamado “El Pouet del Moro”.

Más adelante y tras subir una cuesta, se contemplan unas hermosas vistas de las Sierras de Bernia y Oltà. La ruta sigue por el llamado Camí del Pouet de Berdica, flanqueado por algarrobos, higueras y chumberas. Se continúa por un camino un poco pedregoso hasta llegar de nuevo hasta Teulada.

© Jose Ivars, iMedia

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